Descripción
Desde hace más de 10 años, cada verano, el parque prolonga la magia abriendo sus puertas por la noche. A medida que el sol se pone sobre el Périgord, el pueblo cambia de aspecto: las atracciones centenarias se iluminan, los artesanos continúan con sus tareas a la luz del fuego y la música anima las callejuelas.
Todo está pensado para disfrutar de una velada completa en un solo lugar: pasear, maravillarse, cenar, bailar, reír y compartir.
Noria, tiovivo, columpios, sillas voladoras… todas las atracciones te esperan bajo las estrellas. En el pueblo, las grandes mesas acogen una cena típica del Périgord amenizada con música, animada por el ambiente festivo del Trio Guinguette y de La Banda. Cena en «Chez Paul» con reserva previa.
A las 22:30, la noche alcanza su punto álgido: unos fuegos artificiales iluminan el cielo sobre el molino iluminado.

